Astenia primaveral. Consejos y remedios para sobrevivir a ella.

Astenia primaveral, ¿qué es?

 

astenia primaveral

         La fatiga es el principal síntoma de la astenia.

 

La astenia primaveral es una sensación de decaimiento físico e intelectual debido a la alteración de los ritmos circadianos. Generando cambios en la producción de endorfinas, serotonina, melatonina y otras sustancias del sistema nervioso.

Cansancio, poca energía, desgana, falta de concentración, dolor de cabeza, cambios de humor. Todos son los síntoma más visibles de la astenia, que viene siempre con la llegada de la primavera. Los días son más largos, cambio horario que alarga las horas de sol (ritmos circadianos). Después del ritmo monótono del otoño y el invierno, la primavera llega con fuerza y nuestro reloj interno no está aclimatado a los cambios que llegan.

Es necesario que nuestro organismo se autorregule y acomode al nuevo estado y no todos tardamos lo mismo. Al igual que pasa con las alergias, hay personas a las que les afectan más y otras no tienen tanto problema a la hora de adaptarse. Según algunos estudios, las mujeres y las personas mayores de 45 años se ven más afectadas por la astenia primaveral.

 

Consejos para combatir la astenia.

 

Como todo, este cambio de ciclo hay que pasarlo, pero si ponemos los medios necesarios podremos atenuar sus síntomas. Aquí van algunos consejos que pueden ser de utilidad.

  • Desayuno contundente. Con alto contenido energético, que aporte hidratos (cereales, pan), proteínas (lácteos, huevos, fiambre de pavo), lípidos como el aceite de oliva virgen extra, o el aguacate. Y por último las vitaminas y minerales que aporta la fruta. Este desayuno hará más fácil afrontar el día repletos de energía.

Recuerda que el desayuno es la comida más importante del día, debe aportar el 25% de todas las calorías del día.

  • Ejercicio físico. Practica ejercicio de forma moderada y regular para aumentar la producción de endorfinas. Realiza actividades placenteras (y sanas…) para vencer la desmotivación y elevar el estado de ánimo.

 

  • Baños de sol. El Astro Rey debe alimentarnos a diario. Es recomendable, siempre que sea posible, 10 minutos de sol cada día. Con la protección necesaria y a primera hora de la mañana, que es cuando no hace tanto daño, vamos a sentirnos cargados de vitalidad y energía para afrontar el día.

 

  • Dieta equilibrada. Respeta tus 5 comidas al día, evitando bajadas de glucosa que provoquen la fatiga. Toma alimentos ricos en antioxidantes como frutos rojos, naranjas o tomate y evita platos precocinados, frituras o embutidos grasos. Apuesta por productos frescos, no abuses de la sal y bebe 2 litros de agua diarios. Pero de los alimentos que nos pueden ayudar con la astenia primaveral os hablaremos después.

 

  • Descansa bien. Lo dejamos para lo último, pero debe ser lo primero. No podemos afrontar el día si no hemos descansado adecuadamente. Y tu me dirás que con 5 horas de sueño tiras todo el día. Puede ser.. el lunes, el martes, pero el miércoles te resientes, el jueves no puedes con tu cuerpo y el viernes necesitas una siesta si has quedado con alguien para tomar algo. ¿O no? 

 

Es aconsejable dormir de 7 a 8 horas al día. Deja pasar 3 horas antes de irte a la cama después de cenar y procura acostarte a la misma hora.

 

Alimentos que te ayudan. 

 

Buscamos alimentos que nos aporten vitaminas, minerales, antioxidantes y grasas “buenas”, poliinsaturadas y monoinsaturadas, que ayudan a combatir (entre otras cosas) el colesterol.

  1. Polen. Típico con la llegada de la primavera, pues habrá que aprovechar sus propiedades vigorizantes y el aporte de vitaminas que nos ofrece. Lo malo son las alergias que provoca cuando viaja por el aire.
  2. Fresas. Por cajones las compramos. A parte de ser bajas en calorías, aportan vitamina C, antioxidantes y ácido fólico. Te va a ayudar a mantener la línea y evitarás la retención de líquidos.
  3. Aguacate. Podríamos pensar que el aguacate engorda. Esa es la sensación que nos da por su alto contenido en fibra que nos ayuda a saciar el hambre (y es un aliado contra el estreñimiento). Contiene vitaminas y grasa de la buena, de la que hace que el colesterol no se dispare.
  4. Limones. La vitamina C personificada (bueno, en forma de limón). Nos va a ayudar con la retención de líquidos, regulará nuestra circulación y previene de trastornos hepáticos y digestivos.

       Aguacates, tomates, pan integral y fruta para un desayuno completo.

  5. Albaricoques. Como lo oyes.. Os hablamos de la importancia de los minerales y el hierro es uno de ellos. También contiene vitamina A, B, C y K. Regula el tránsito intestinal y reforzará el sistema inmunológico, que puede verse alterado con los cambios de temperatura.
  6. Plátanos. Energía pura y de lenta absorción. Potasio, fibra, minerales y su contenido en triptófano, aminoácido que funciona como un antidepresivo natural (gracias a que favorece la producción de serotonina), harán del plátano un producto fundamental en tu dieta. Y encima podemos disfrutarlo durante todo el año.
  7. Setas y champiñones. Serán nuestras guarniciones más depurativas, sabrosas, y nutritivas. Y es que aportando pocas calorías, tienen también un elevado poder saciante.
  8. Verdura de hoja verde. Son esenciales para recuperar la vitalidad gracias al ácido fólico y, de la misma manera, su ausencia da lugar a debilidad, fatiga e irritabilidad.
  9. Cereales integrales. Aportan hidratos de carbono de lenta absorción, tendremos energía durante más tiempo y disminuiremos la sensación de cansancio. Integrales mejor porque incorporan más fibra que los refinados y conservan muchos más nutrientes, como selenio, potasio y magnesio.
  10. Levadura de cerveza. Rica en vitaminas del grupo B y en proteína, la levadura de cerveza influye positivamente en el sistema nervioso mejorando los estados de depresión y ansiedad. 

 

¿Y la aromaterapia qué?

 

Qué te vamos a decir. La aromaterapia puede poner remedio a casi todo en esta vida. Como siempre decimos, no somos especialistas y deben ser ellos los que te especifiquen las sinergias que mejor se adapten a tu estado. Nosotros no nos hacemos responsables de la mala utilización de los diferentes aceites esenciales pero podemos ayudarte con alguna “pócima ancestral”.

Y para ello confiamos en una experta en la materia como es Anna Vijo, que desde su web www.aromaesencias.com nos da consejo para tratar la astenia primaveral con aceites esenciales, vegetales o aguas florales. Es de ahí de donde os mostramos siempre esas recetas mágicas que os ayudarán a combatirla.

Esta vez vamos a darle protagonismo al Aceite esencial de Salvia. La salvia tiene un olor profundo, primitivo, silvestre. Nos ayudará con los cambios emocionales internos: ansiedad, estrés, jaquecas, nerviosismo. Es un tonificante espléndido, relajante y equilibrador, nos ayudará con los cambios hormonales y emocionales cíclicos. 

Antiséptico, desodorante, antiinflamatorio y con un gran poder tónico, es ideal para incorporarlo a nuestro cuidado corporal diario.

Evita el aceite esencial de salvia si estás embarazada o padeces episodios de epilepsia.

El preparado que os ofrecemos a continuación lo puedes utilizar cuando quieras y tantas veces como lo necesites. Lo podrás utilizar como tónico facial, perfume natural, hidratante tras un baño o como ambientador. Todo dependerá en qué lo diluyas, si agua, agua floral o aceite vegetal. 

            Aceite esencial de salvia bio.

 

  • 3 gotas de AE de Salvia.
  • 2 gotas de AE de Manzanilla
  • 2 gotas de AE de Rosas o Geranio.
  • 2 gotas de AE de Lavanda.
  • 100 ml de agua de rosas, de azahar o agua destilada (agítalo antes de usarlo, los aceites se irán al fondo del recipiente). Si prefieres utilizarlo como hidratante puedes diluirlo en 60 ml de tu aceite vegetal preferido.

Si no quieres complicarte o no tienes todos estos aceites esenciales a mano, con una gotita de aceite esencial de salvia en un pañuelo para poder inhalar será suficiente.

Deja todo lo que estabas haciendo, respira profundamente, despacio y verás como pronto notarás el cambio en tu estado de ánimo.

 

Como conclusión recuerda: Este estado de cansancio es consecuencia, principalmente, del cambio de hora. No es una enfermedad ni tampoco requiere una medicación determinada. Por eso, no es aconsejable recurrir a complementos vitamínicos sin prescripción médica ni a productos comerciales especiales para ello. Haz ejercicio, cuida la alimentación y comparte el buen tiempo.

El cuerpo se acostumbrará pronto a tu nuevo ritmo de vida.

Para realizar este artículo, nos hemos apoyado en artículosde referencia en la materia como Vanitatis o El Mundo, así como la ya citada aromaesencias.com. Sin su ayuda, esta entrada no sería posible.