Catarros y resfriados, con aromaterapia todo cambia.

Llega la época de catarros y resfriados.

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Los catarros y resfriados llegan con fuerza.

En esta época del año, los catarros y resfriados están a la orden del día. Vamos a contarte cómo puede ayudarte la aromaterapia a aliviar sus síntomas.

También os vamos a indicar cuáles son los aceites esenciales más eficaces y qué tipo de aceites no están recomendados para personas mayores, niños o con problemas respiratorios, como el asma. Pero eso te lo contamos al final del artículo.

¿Qué son?

Catarros, resfriados, constipados, hay muchas maneras de llamar a estos procesos. Es una infección viral leve que nos puede afectar a todos y es muy contagiosa.

Sus síntomas los conocéis perfectamente:

  • Dolor de cabeza
  • Estornudos
  • Secreción y congestión nasal
  • Ojos llorosos
  • Dolor de garganta

Al tratarse de una infección viral, la recuperación está en manos de nuestro sistema inmunológico. A medida que pasan los días, nuestro organismo comienza a producir un anticuerpo que frena el avance del virus y glóbulos blancos que lo destruyen.

Dado que es un virus, tomar antibióticos no tiene mucho sentido y mucho menos, que nos auto-mediquemos. Ni para gripe ni para resfriados es recomendable utilizar antibióticos, salvo complicaciones e indicaciones de los médicos.

Solemos acudir a una farmacia y tomar anticatarrales, antitusivos, antigripales,… Aún así, el malestar general, el dolor de garganta, de cabeza, etc., lo podemos aliviar con analgésicos básicos como el paracetamol.

Bien echemos mano de antigripales, o bien de analgésicos, ninguna de estas dos opciones va a acelerar la curación del catarro. La sintomatología se caracteriza por tener primeros días de subida, en los que los síntomas son más intensos, y tres más de bajada durante lo que nos comenzamos a sentir mejor.

Algunos consejos.

Esta sería la forma tradicional con la que tratamos de aliviar y curar los dichosos catarros y resfriados. También nos pueden ayudar estos pequeños consejos:

  • Descansa. De esta forma, permitiremos que nuestro organismo recupere fuerzas. Procuraremos dormir un mínimo de 7 horas.
  • Cuida la alimentación. Come fruta y verdura, para que las vitaminas y los minerales ayuden al organismo a destruir el virus.

    Un simple quemador puede ser de mucha ayuda.

  • Bebe líquidos. Las infusiones calientes son grandes aliadas del resfriado. Nos mantienen hidratados y, además, alivian el dolor de garganta. Puedes añadirles el zumo de medio limón o miel.
  • Reduce el estrés. Practica deporte todos los días. Podemos ir a caminar una hora al día, o ir a la piscina, al gimnasio, salir a correr o practicar Pilates. Tenemos claro que si la fiebre nos visita, hacer ejercicio no nos va a apetecer mucho…
  • No te automediques. En la farmacia os van a asesorar sobre qué antihistamínicos u otros tratamientos nos pueden ayudar a combatir las molestias de los resfriados. Pero no debemos automedicarnos; en primer lugar porque el resfriado es una infección viral; en segundo lugar, porque podemos provocar que nuestro organismo se haga resistente a estos medicamentos, de manera que perdieran su efectividad para otras situaciones en las que los podamos necesitar.

Remedios caseros con aceites esenciales.

No hay estudios científicos que certifiquen la efectividad de estos remedios caseros, pero te van a ayudar en esos primeros días del proceso viral. Los aceites esenciales o la aromaterapia la puedes disfrutar de diferentes maneras:

  • Baños: Quizás sea la más frecuente y fácil. De esta forma se absorben las propiedades del aceite esencial en cada respiración. Unas gotas de Menta piperina o Eucalipto, previamente disuelto en algún aceite vegetal, y sumergirte durante 15-20 minutos a solas en en tu bañera te aliviará de la congestión y de los síntomas del resfriado. Y de paso te relajas y nutres tu piel.
  • Vahos: La versión reducida del baño. Añade unas gotas de aceite esencial en un pequeño balde o barreño para desatascar las tuberías” nasales. Acerca la cabeza al balde, tápate con una toalla y….¡Respira! La congestión mejorará rápidamente si lo repites un par de veces al día.
  • En la piel: Es muy importante que diluyas los aceites esenciales en un aceite vegetal. No debes aplicarlos directamente a la piel porque son sustancias muy concentradas y no es recomendable. ¿Quién no ha oído hablar del Vicks Vaporup? Pues hace cientos y cientos de años ya se utilizaba la mezcla de aceites aplicado en el tórax por ejemplo.
  • Difusor: A parte de ambientar la casa de forma natural, respirar estos aceites de manera inconsciente te ayudará sin darte cuenta.

¿Qué aceites esenciales podemos utilizar?

Eucalipto

Recuerdo cuando era pequeño que, encima de la estufa de leña, se hervía agua para humidificar el ambiente en invierno. Y me viene a la memoria el olor que desprendía toda la casa cuando añadíamos los frutos del eucalipto. También añadían romero o tomillo. Pues por ahí va una pista de los mejores aceites esenciales, respira del bosque… 

Eucalipto: Perfecta para descongestionar la nariz, ya que favorece la respiración y refuerza el sistema inmunitario.

Pino:  Antiséptico muy potente. Te ayudará a respirar mejor y desinfectará tus vías respiratorias. Es calmante y analgésico.

Lavanda: Antiséptico y relajante, un buen aliado para combatir catarros y resfriados. Antiespasmódico.

Romero: Seguimos con los antisépticos perfectos.

Bergamota: Antiespasmódico, indicada si padeces infección respiratoria, al igual que la lavanda.

Manzanilla: Antiespasmódico y antidepresivo. Como la bergamota, a parte de aliviar a tus pulmones, te ayudará con la ansiedad de no poder respirar bien.

Menta: Te ayudará con la congestión nasal.

Mucha atención asmáticos.

El asma se produce al estrecharse los bronquios, debido a espasmos musculares que dificultan el paso del aire. Si añadimos mucosidad o una infección respiratoria simple (resfriado), las complicaciones pueden ser importantes.

Y para los que padecen asma, no todos los aceites esenciales son válidos. Como os hemos enumerado más arriba, veréis que hay aceites esenciales antiespasmódicos, y si son antidepresivos mejor aún, que serían los más indicados para estos pacientes: 

Aceites esenciales recomendados para asmáticos: Lavanda, Bergamota, Manzanilla, Rosa, Nerolí, Salvia. 

Y la forma de disfrutar de ellos es muy simple. unas gotas en el pañuelo o inhalar directamente del frasco. Los vahos o baños calientes en un asmático tampoco son recomendables. Los vapores calientes aumentan la inflamación de las membranas mucosas y empeora la congestión.

Menta, tomillo, eucalipto, que son los típicos aceites esenciales para estos casos, pueden crear hipertensión pulmonar. Por tanto no se deben suministrar a menores de 4 años, personas con tensión alta (HTA), personas mayores o asmáticas.

El eucalipto es convulsionante y neurotóxico. Puede crear hipertensión pulmonar y paro respiratorio. Tampoco decimos que vaya a pasar, pero si lo puedes evitar, hay otros aceites esenciales que te serán de más ayuda.

La menta y el tomillo, también son hiperestimulantes pulmonares y están contraindicados. 

Y con esto terminamos este extenso artículo, esperamos que te sea de ayuda y no te haya resultado aburrido. Para todo lo demás ya sabes…¡Nos olemos en Caléndula!

Este artículo no habría sido posible sin la ayuda de páginas especializadas como aromaesencias.com, naranjasconsabor.com  y viviendosanos.com. Las imágenes, como siempre, de Pixabay.com