Consejos para comprar perfumes

Algunos consejos para comprar perfumes.

 

Desde nuestra experiencia  os queremos mostrar algunos consejos para comprar perfumes.

Comenzaremos por explicar con este sencillo gráfico las 3 notas olfativas en las que se basan todas las fragancias, aromas, esencias, como queráis llamarlo: Notas de Salida o cabeza, Notas de Corazón o cuerpo y Notas de Fondo. Las primeras suelen ser notas verdes o cítricas, las más volátiles; las de corazón son las que  durante más tiempo percibimos y en las de fondo es donde se ve o se nota un buen perfume. Si la fijación es buena debería sobrepasar las 6-8 horas fácilmente. Ese es el tiempo que nuestro laboratorio garantiza a nuestros clientes/amigos.

pirámide-olfativa

 

Tampoco es una ciencia exacta y os podemos asegurar que el dicho “para gustos los colores” debería valer también para los olores, porque no hay nada más subjetivo que el olor que percibimos. Un perfume siempre te recuerda a algo o a alguien y no a todos nos evoca lo mismo. También interviene el tipo de piel de cada persona, su pH, la estación del año, nuestra actividad física y muchos más factores que destacaremos a continuación.

La elección de un perfume tiene tanta importancia como la elección de la ropa o cualquier otro complemento, va a decir algo de nosotros, de nuestra presencia, pero debe dejar también un rastro. Tiene que notarse nuestra ausencia. Decía Coco Chanel que “el perfume anuncia la llegada de una mujer y alarga su marcha.”

Comprar perfumes requiere de paciencia, análisis y un agudo olfato. Date tiempo suficiente para hacer una elección acertada, en Caléndula no tenemos prisa, y lo sabes.

-La mejor hora para comprar perfumes son las primeras de la mañana, nuestros sentidos están mas receptivos y sensibles. Si acudimos por la tarde el olfato está saturado de aromas acumulados durante el día.

-No deberíamos probar varias fragancias al mismo tiempo (damos fe que es imposible conseguir esto…) debemos darle tiempo a cada perfume que evolucione porque si no, conseguimos que nuestra nariz se atasque y no distingamos las notas de uno y otro perfume. Por eso tenemos siempre a mano nuestro Descanso olfativo de última generación (el café de toda la vida neutraliza y despeja la nariz de olores).

-El estado de ánimo es primordial para adquirir un perfume, nos pasa igual que cuando vamos de compras, hay días que no, que es imposible. Si venimos enfadados o contentos, optimistas o más negativos lo vamos a notar. No percibimos lo mismo.

-Aconsejamos primero utilizar la tira olfativa de prueba, si pasados unos minutos nos agrada el aroma, pasamos a probar en nuestra piel. No os dediquéis a echaros perfume por muñecas, codos y antebrazos porque algún cliente sale de la tienda en condiciones de ir directo a la ducha. (¿Algun@ se ha visto reflejad@ en este comentario?)

 -Durante esa espera descubriremos que cuando se evaporen las notas de salida y el alcohol inicial, aparecen notas nuevas que nos harán decidir mejor nuestro perfume, no todo es como empieza. 

 

Una vez que hemos elegido nuestro perfume o perfumes os vamos a dar algún consejo para su correcta aplicación, aunque muchos ya habréis oído hablar de ello.

El mejor momento para el perfume es después de la ducha o baño y de habernos hidratado: los poros están  abierto pero al aplicar la crema hidratante hace que la piel no absorba todo el perfume y nos dure más su fragancia.

Las pieles claras tienden a ser más secas y las pieles más morenas menos. Por eso es importante la hidratación de la piel en la fijación del perfume.

Las zonas con pulso son las mejores para desprender la fragancia. Al notarse más el latido del corazón hace que se expanda el aroma más rápidamente: Cuello, muñecas, detrás de las orejas, cara interna de brazos y rodilla, escote. Dicen que debes aplicar perfume donde quieras que te besen, ahí lo dejamos…

La ropa interviene en la fijación. Si vaporizamos la ropa hará que perdure más la fragancia. Aprovecha esta época de bufandas, pañuelos y fulares.

Por el contrario, en épocas más calurosas, los perfumes perduran menos. La piel está más en contacto con el aire y agentes externos, sudoración, aire, olores que se nos pegan a la piel hacen que se evaporen con más facilidad la fragancia de nuestro perfume.

En entradas posteriores hablaremos de mitos y leyendas del perfume y datos curiosos de su historia.

Os recuerdo que si quieres compartir esta entrada, es toda tuya. Y así llegamos al final, esperamos que te haya gustado y para todo lo demás ya sabes…

                                                                                    ¡Nos olemos en Caléndula!