Un Perfume para cada tipo de piel.

“El perfume de mi amiga, en mí no huele igual”. 

 

Seguro que os ha pasado alguna vez: olemos un perfume en otra persona, nos gusta, lo compramos y cuando lo aplicamos en nuestra piel no huele igual a como lo recordamos. 

Igual que las flores, cada piel tiene su perfume propio.

Es muy normal este caso, un mismo perfume puede dar diferente resultado en otra persona y es debido al tipo de piel. Cada una tiene su olor característico e identificativo. Está determinado por las sustancias liberadas en nuestra sudoración y el pH de cada persona, unos más ácidos, otros más alcalinos. Pero del pH de la piel ya hablaremos en otra ocasión.

La fragancia final de un perfume no es el que olemos en una tira de prueba u olfativa como las que tenemos en Caléndula, es el resultado de la mezcla con nuestro olor corporal, ahí es donde se crea el aroma único.

-En pieles grasas se puede modificar bastante las fragancias por la elevada cantidad de sebo. Los aromas se hacen más intensos, con el riesgo de resultar demasiado fuertes. Por esta razón, a quien tiene este tipo de piel, se le aconseja que elija fragancias frescas y ligeras, como las que están pensadas para el verano.  prefiriendo notas acuáticas y cítricas, mientras se deberían descartar perfumes demasiado dulces y amaderados.

-En pieles secas el problema principal está en la escasa fijación de las fragancias y, por consiguiente, una duración más breve. Para ese tipo de piel, valen las precauciones y las fragancias aconsejados para el invierno, cuando el frío seca la piel y la hace menos propensa a “absorber” los aromas.
Lo mejor sería elegir perfumes densos, dulces, orientales o amaderados.

Recordad que hay algún truquito para conseguir que la fijación del perfume sea más duradera en pieles muy secas, sería aplicar el perfume en la zona hidratada previamente con alguna crema o vaselina sin a penas fragancia, para que no tape el verdadro aroma del perfume.

Os dejamos este enlace donde os explicamos algunos consejos prácticos, y para todo lo demás…..

                      ¡Nos olemos en Caléndula!