Varices: Qué son y cómo tratarlas.

¿Que son las varices?

varices

Varices y piernas cansadas

“Las varices, telangiectasias o varículas son la manifestación externa de alteraciones en el aparato circulatorio producidas por el efecto de la bipedestación, es decir, por el hecho de que el hombre camine y permanezca erguido durante el día y a lo largo de su vida”. Así de claro lo explica en La Vanguardia el doctor Dr. Joan Enric Latorre-Ráez, del Centro Médico Teknon.

Son antiestéticas y  de aspecto desagradable, pero eso no debería importarnos. A la larga, las varices son dolorosas y pueden condicionar nuestro vida cotidiana. Esas venas dilatadas de nuestras piernas pueden ocasionas hinchazón en los tobillos, flebitis, trombosis, embolias pulmonares y, a la larga, úlceras. 

Vale la pena darle importancia, al fin y al cabo es una obstrucción del aparato circulatorio. Por el simple hecho de permanecer erguido, el aparato circulatorio hace un sobreesfuerzo para vencer la acción de la gravedad y devolver la sangre al corazón.

Una variz es la consecuencia directa del mal funcionamiento de las válvulas venosas. Éstas se encuentran dentro de la vena y es el dispositivo que permite el flujo sanguíneo en una sola dirección, impidiendo que haya un reflujo debido al efecto de la gravedad. Si estas válvulas no funcionan bien, la sangre se acumula en las venas, haciendo que se dilaten y que adopten el aspecto que todos conocemos.

Factores de riesgo.

Las varices tienen una patología hereditaria, y cuando esto sucede son visibles a una temprana edad. El sedentarismo, la obesidad, los embarazos, los tratamientos hormonales, así como la falta de ejercicio habitual dificultan, el retorno venoso de las extremidades inferiores. Os lo explicamos a continuación.

Formación de las varices. (Youtube)

  • Sedentarismo.  La bomba impulsora del retorno venoso son la almohadilla plantar y los músculos de las piernas; como el sedentarismo no favorece la contracción muscular ni la puesta en funcionamiento de la almohadilla plantar, se provoca un mayor estancamiento de sangre y una mayor sobrecarga valvular, lo que facilita la aparición de más varices.
  • Trabajos prolongados de pie. Al igual que en el caso del sedentarismo, hay poco ejercicio muscular y, además, el sistema de retorno debe trabajar siempre en contra de la gravedad. Consejo: levantar las piernas y mantenerlas en alto.
  • Obesidad. Unas piernas de contextura gruesa requieren mayor aporte sanguíneo por parte de las arterias, que luego tiene que ser drenado por las venas, lo que favorece la sobrecarga de estas y el fallo precoz.
  • Anticonceptivos. Provocan retención de líquidos y también favorecen, de forma específica, el fallo de las válvulas de las venas reticulares. Muchas mujeres notan cómo los cambios hormonales a lo largo del ciclo cambian la morfología de sus venas y muchas de ellas tienen claro que, coincidiendo con la toma de anticonceptivos, empezaron a desarrollar telangiectasias (arañitas superficiales).
  • Gestación. Durante la gestación, además del incremento hormonal, existe un efecto mecánico de presión del útero, por su aumento de tamaño, sobre las grandes venas que conducen todo el retorno venoso de las piernas al corazón. Esta circunstancia provoca un sobreesfuerzo que se añade al exceso de peso soportado por las piernas durante el embarazo.

En general, afecta más a las mujeres que a los hombres y la edad más frecuente es a partir de los 40 años.

 

Tipos o fases de las varices.

Para cada tipo de variz hay un tratamiento diferente y siempre os aconsejamos acudir al especialista. Esto es solo una guía para que puedas identificar la dolencia.

Arañas vasculares. Estadio I

Estadio I: Arañas vasculares. El sistema venoso superficial se dilata progresivamente, variando de un individuo a otro según unos factores. No son patológicas y son una cuestión meramente estética.

Estadio II: Varices reticulares. Pasamos de un problema estético a cansancio, pesadez, dolor leve, calambres y edemas.

Estadio III: Varices troncales. Fallan los mecanismos de regulación del drenaje venoso, se produce un cambio de color en la piel (empalidece). También se producen reacciones inflamatorias de la piel, lo que hace que aumenten más las distrofias cutáneas.

Estadio IV: Úlceras. Es la consecuencia final de las alteraciones anteriores, apareciendo ulceraciones dolorosas.

 

 

Prevención.

Aceite para piernas cansadas

Si vemos las causas, como en toda enfermedad, la prevención consiste en hacer todo lo contrario. Tampoco hace falta ser médico para esto ¿no?

Una dieta saludable, rica en verduras, frutas y evitando grasas; realizar ejercicio regularmente, evitando la vida sedentaria; vigilar los trastornos hormonales; evitar ropa ajustada que impida un buen funcionamiento del riego sanguíneo.

Y si puedes, acompaña todo esto con buenos masajes y medias compresoras si vas a permanecer mucho tiempo de pie.

 

Y aquí lo vamos a dejar. Podríamos extendernos en tratamientos y consecuencias, pero no queremos confundiros ni sembrar dudas. Lo mejor es que, si padeces o empiezas a sufrir los primeros síntomas, te pongas en las manos adecuadas. Los especialistas son los que entienden, pero recuerda que los productos naturales te pueden ayudar.

 

Muchas gracias por la atención y.. ¡Nos olemos en Caléndula!