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“No vuelvo a utilizar champú (no poo)”

El champú, ¿es perjudicial para mi salud?

champú

 

Lo seguidores del “no poo” (sin champú) van en aumento. Llámalo moda, tendencia, must have o, simplemente, desconocimiento.

Es verdad que los lavados frecuentes del cabello y los químicos que contiene el champú favorecen a eliminar los aceites naturales del cabello. Los parabenos son uno de los conservantes más usados y hay estudios que los relacionan con algunos casos de tumores de pecho.

Hasta aquí estamos a favor de esta corriente, aunque debemos recordar que hay otros tipos de champú, naturales y sin parabenos, que podrían hacer el trabajo más sencillo a los “negacionistas del champú”. Sin ir más lejos, en Caléndula tenemos 4 tipos diferentes, sin parabenos.

 

Efectos del champú.

Champús de tratamiento, naturales.

Cualquier champú que encontremos en el mercado tiene como función principal la limpieza, así como potenciar su belleza, protegerlo o modificar su apariencia.

Así nos encontramos con la doble función que debe tener cualquier champú:

Función cosmética: Orientada a mejorar el aspecto estético del cabello y limpiar el cuero cabelludo.

Función terapéutica: Dirigida a mejorar determinados procesos que afectan a la piel del mismo, como la caspa, la alopecia, la fragilidad, etc.

De ahí debemos elegir entre los más eficaces y, en la medida que sea posible, los menos dañinos para nuestro organismo, enriquecidos con vitaminas y basados en productos naturales como el aloe vera, camomila, soja, y sin parabenos.

 

El sebo.

 

El sebo lo forman células llenas de lípidos y se origina en las glándula sebáceas. Están situadas en la dermis y su función es lubricar, dar brillo y proteger la superficie de la piel, y su secreción es continua.

Lo ponemos en negrita, cursiva y en otro color porque es una de las principales falsas creencias de los partidarios del “no poo”seborrea

Nuestro cuerpo no tiene un sistema endógeno (que se genera desde nuestro propio organismo) para limpiar el cabello. Las glándulas sebáceas no se autorregulan, y si no las limpiamos, el sebo seguirá en las cutículas. Y se unirán a ellas la polución, la suciedad, el polen y otras partículas que pululan por el aire.

No lavarse el cabello durante una semana produciría una acumulación de la secreción sebácea y restos de escamas de la piel en el cuero cabelludo y cabello, produciendo un aspecto poco limpio.

Y si lo hacemos simplemente con agua, según la  Sociedad Estadounidense de Química, ayuda a extender las cutículas y puede provocar una sensación de sequedad y aspereza. Además de hacerlo más frágil.

 

Conclusiones.

 

Bajo nuestro punto de vista, es bueno y necesario lavarse el cabello. Y más beneficioso si se hace con champú. A diario en el caso de los hombres y lo mismo o cada dos días en el caso femenino.

Es verdad que puede ser perjudicial abusar de los lavados frecuentes, pero igual que al lavarnos las manos. Modificamos el pH de nuestra piel y eliminamos los aceites naturales, que necesitan un tiempo para regenerarse. Si no se lo damos es cuando vienen los problemas.

Debes utilizar un champú especifico para tu tipo de cabello: seco, graso, teñidos, rubio, delicado. No creo que sea por falta de champús, hay para todo tipo de cabello.

Y nuestra recomendación es que sean lo más naturales posible y que evitéis los que contengan parabenos. Pero sin asustarse, no hay que meter el miedo a la gente en el cuerpo.

Si algo bueno tiene la ciencia es que hay infinidad de posibilidades y de precios, que se ajustan a tus necesidades y a tu bolsillo. Pero da prioridad siempre a lo que le va mejor a tu cabello, aunque cueste un poco más.

No olvidéis utilizar buenos aceites para el tratamiento del cabello. Os recordamos aquí nuestra selección.

Esperamos haberos sido de ayuda, y como siempre…

¡Nos olemos en Caléndula!

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¿Qué hago para alargar el bronceado?

Alargar el bronceado, el reto.

Para alargar el bronceado no hay productos ni alimentos estrella. Generar melanina lleva un proceso que sólo depende del tipo de piel y la capacidad de generar el pigmento.

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Alargar el bronceado, el reto de cada año.

 

Con lo bien que nos sienta el bronceado y tenemos que esperar un año para volver a tenerlo. Eso si no practicamos deporte al aire libre, trabajamos en el exterior o “tiramos de lámpara” para alargar el bronceado.

El doctor Joan Ramón Garcés nos explica, en un artículo publicado en La Vanguardia, que la piel se tuesta al contacto con los rayos solares. Y lo hace con mayor o menor intensidad dependiendo de cada piel y de la capacidad que tenga en generar  melanina.

Recordemos que la melanina es el pigmento propio de la piel, la retina de los ojos o el pelo. Ese pigmento se tuesta con los rayos solares y cuando se regenera vuelve a tener su pigmentación original.

Por lo tanto, no existe ninguna forma natural de alargar el bronceado. Para mantenerlo, la única forma posible es seguir tomando baños de sol regularmente, el que pueda, cada 15 días. Recuerda que la intensidad de los rayos puede engañar al no notar la sensación de calor. Esto pasa cuando nos alejamos de los meses estivales.

Baños de sol.

“Bienaventurados los que puedan disfrutar del sol todo el año”. Os lo dice alguien que vive en Asturias y que disfruta lo que puede del Astro Rey. 

Y el actor principal de todo este proceso de bronceado se llama melanocito. Los rayos de sol actúan como estímulo para que los melanocitos, las células productoras de melanina, el pigmento que colorea la piel, se activen.

La mejor manera de conseguir un bonito bronceado es irradiar la piel cada 48 horas, que es lo que tardan estas células en actuar. De ahí que todos los que intentamos cuidar de vuestra piel, os repitamos hasta la saciedad, que no tengáis prisa en broncearos.

Todo es cuestión de un proceso y lo que hagáis para acelerar ese proceso es dañino para la piel. Si nuestra piel no genera su protección, por mucha cremita protectora que utilices, no es comparable con la protección natural de nuestro cuerpo.

Para estos baños de sol, quincenales si puede ser, debéis estar atentos a la intensidad de los rayos solares. No es la misma intensidad en el mes de junio que a finales de septiembre.

“Si un día del mes de octubre aprieta el sol, hay que aprovechar y exponerse para coger bronce”. ¡Error! 

La norma de la sombra.

 

Un truco bien sencillo para saber si los rayos solares pueden resultar dañinos es fijarnos en nuestra sombra. Vamos a llamarlo “La norma de la sombra”, originales que somos..

Es muy sencillo, debes fijarte si la sombra de tu cuerpo es igual a tu altura, ese es el momento bueno para tomar el sol. Si la sombra es más pequeña que tu altura real, indica un peligro a corto/medio plazo. El sol incide justo encima de ti, que suele pasar en las horas centrales del día en los meses estivales.

Mientras más vertical esté el sol con nuestra cabeza, más corta será nuestra sombra. Quiere decir que el sol está “más cerca” y sus efectos serán más dañinos

 

Mitos para alargar el bronceado.

-El sol es bueno para la absorción de vitamina D y otros componentes necesarios para nuestro organismo. Sí pero…

Según el doctor Garcés, “el sol que puede irradiar la palma de la mano durante 15 minutos es suficiente para obtener la cantidad de vitamina D que necesitamos”.

-Los baños de sol, a la larga no son tan beneficiosos. Están forzando a los melanocitos a trabajar continuamente para generar melanina. Eso estropea la piel y favorece el envejecimiento.

MÁS  SOL = MÁS  ARRUGAS

-Alimentos ricos en betacaroteno. La zanahoria, la calabaza o el pimiento rojo se les ha atribuido un poder bronceador. No tuestan la piel, sino que le proporcionan otro tipo de coloración. 

Pimientos, tomates, zanahoria o calabaza favorecen la creación de melanina, pero no broncean.

-Exfoliaciones, hidratarse bebiendo agua, el té verde, comer alimentos ricos en tirosina… no favorecen la permanencia del moreno. Los melanocitos ni se inmutan ante estos comportamientos, de forma que la melanina no tiñe la piel.

“Las cremas hidratantes, al engrasar la piel, tratan de mantener la queratina y el agua de la epidermis, pero no la pigmentan”, asegura el doctor*. Solo los autobronceadores funcionarían como colorante, “al tener componentes que reaccionan con la queratina y la tuestan”.

Algunos aceleradores de bronceado son efectivos porque contienen autobronceador (y ahí lo vamos a dejar de momento…). 

 

Hasta aquí llegamos amigos. Esperamos que os sea útil y que podáis alargar vuestro bronceado todo lo posible. Siempre con cabeza y sentido común, que la piel tiene memoria…

Para todo lo demás… ¡Nos olemos en Caléndula!

 

*El doctor Joan Ramon Garcés es jefe del servicio de Dermatología del hospital de Sant Pau de Barcelona y dermatólogo del Centro Médico Teknon.