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Lo que debes saber antes de exponerte al Sol.

Trata al Sol como aliado y no como enemigo.

La exposición al Sol
La exposición al Sol debes hacerla de un modo responsable.

Para que el Sol no se convierta en el enemigo, vamos a dar respuesta a algunas dudas referente a cremas, exposición correcta y prevenciones importantes. Al final del artículo os diremos qué tipo de personas deben estar más alerta con la exposición solar y realizar revisiones cutáneas.

La primera recomendación, y la más sensata, sería que no abuses del Sol, pero eso sería mucho pedir. Debes ser consciente del daño que puede hacer la radiación solar a tu organismo y actuar en consecuencia. Lucir moreno y las prisas no son buenos compañeros de viaje, así que sé responsable con tu cuerpo y evita males mayores que pueden llegar a largo plazo.

Evita las horas centrales del día para no sufrir la máxima irradiación que tiene lugar entre las 12h y las 16h, ya que los rayos son más perpendiculares y penetran más en la piel, dañándola.

Debes aplicar fotoprotector por lo menos 30 minutos antes de salir de casa y renovarlo cada dos horas y después de cada baño o ejercicio físico intenso. Utiliza la cantidad adecuada: un adulto requiere cuatro cucharadas soperas (35 gr.) para protegerse todo el cuerpo. Un dedo de producto para cara y cuello.
No olvides algunas zonas que con frecuencia sufren quemaduras por descuido al aplicarse la crema solar: el dorso de los pies, los pabellones auriculares, la espalda, el cuero cabelludo y las áreas próximas a la ropa de baño.

Fíjate en la fecha de caducidad de las cremas solares. Una vez abierto el envase, el producto se oxida y el filtro va perdiendo eficacia, de manera que sobrepasada la fecha de caducidad es probable que la protección no sea tan eficaz. Si se observa que los ingredientes están ‘separados’ (aceite por un lado y agua por otro), compactados o cuarteados desecha el producto. No recomendamos utilizar cremas solares de años anteriores.

-Utiliza el factor de protección solar adecuado a tu tipo de piel (fototipo), a la intensidad del bronceado actual y la cantidad de la radiación solar. Elegir un fotoprotector solar de amplio espectro que proteja frente a los rayos UVA y UVB con un factor de protección solar superior a 15. Es especialmente recomendable utilizar un factor de protección elevado (≥50) en personas pelirrojas o rubias, tanto al inicio del verano, como en localizaciones próximas al ecuador.

Quemadura de primer grado.

– Evita las prisas por broncearte. La exposición solar debe ser progresiva. Es importante extremar la prudencia al inicio del verano limitando las exposiciones cuando aún se está “blanco” para prevenir eventuales quemaduras.

-Evita el exceso de insolación que padecen las áreas más expuestas (como el cuero cabelludo) con sombreros, gorros con visera, y también las áreas más susceptibles (como los ojos) con unas gafas de sol homologadas.

 

-Los niños deben protegerse especialmente del Sol ya que su piel es más sensible a las quemaduras. Existen en el mercado cremas solares para niños que son más resistentes al agua y a la fricción y minimizan los riesgos de irritación y alergia. También existen en el mercado marcas que ofrecen ropa de baño con protección solar. Los bebés menores de 6 meses no deben exponerse en absoluto al Sol. Los episodios de quemadura solar en infancia han sido propuestos como un factor de riesgo independiente para el desarrollo de melanoma en la vida adulta.

-Bebe mucha agua para compensar las pérdidas que tienen lugar por la transpiración. Las temperaturas altas, la piscina y el mar hacen que la piel se reseque más de lo normal. Los niños y los ancianos son los más susceptibles a la deshidratación. Evita el ejercicio intenso en días calurosos y húmedos.

Pueden parecer recomendaciones muy semejantes a las que os dimos anteriormente con la llegada de los primeros rayos de Sol, pero el “Astro Rey” y sus consecuencias son las mismas y ahora os las hemos ampliado.

Melanoma
Revisa la aparición y evolución de lunares y manchas.

Y por último, recomendaros una revisión periódica de nevus (lunares) y/o manchas sospechosas a las personas que:

-tengan piel clara o sufran quemaduras con facilidad.
-tengan historia de quemaduras solares en su infancia.
-pasen mucha horas al sol.
-se expongan al sol de forma intensa en cortos periodos de tiempo.
-utilicen o han utilizado cabinas de bronceado.
-tengan más de 50 lunares.
-tengan una historia familiar de cáncer de piel o melanomas.
-tengan más de 50 años.
-tengan un trasplante de órganos.

Esperamos que estas recomendaciones sirvan para que disfrutes de un espléndido verano, porque todo es bueno si no se abusa en exceso.                                                            

Recibe un fuerte abrazo del equipo de Caléndula.

(Esta información está basada en una entrevista para lavanguardia.com del Dr. Tufet, médico estético con sede en Barcelona.)