Jabón de Castilla, su origen.

Imagen de todocolección.net

Se conoce como Jabón de Castilla al jabón fabricado a base de agua, sosa y aceite de oliva, sin grasas animales, detergentes o colorantes. El jabón básico por excelencia.

Siguiendo esta pequeña serie que comenzamos con el Jabón de Alepo, hoy os contaremos la pequeña historia de nuestro jabón: el Jabón de Castilla, o como lo conocían los boticarios de la época: “hispaniensis sapo” ó “castilliensis sapo”. En la entrada anterior os contábamos cómo los fenicios, mercaderes por excelencia de la época, introdujeron el jabón de Alepo en Europa.

Aunque ya hay datos de la fabricación de jabón en Europa por los romanos desde el primer siglo D.C., no es hasta el siglo XI cuando comienza a producirse jabón de Castilla a gran escala. Se cree que lo introdujeron los cruzados, cuando regresaban de sus luchas por el Levante (hoy Oriente Medio). 

Después de las Cruzadas, la producción de este jabón se extendió a todo el área del Mediterráneo. Las primeras fábricas de jabón fueron creadas por los musulmanes en el siglo XII en España (Alicante, Málaga, Cartagena y Castilla). La producción  se realizaba en territorios de la Corona de Castilla, desde donde era exportado a numerosos lugares de Europa y América, principalmente durante la Edad Moderna.

Aunque la Corona de Castilla no era el único productor de este tipo de jabón, sí era su productor por antonomasia y de aquí coge su nombre.

Composición.

Como ya os hemos comentado anteriormente, la composición del jabón de Castilla es algo diferente al jabón que llegaba del Levante. Para poder fabricar un jabón similar al que se fabricaba en Alepo se necesitaba, como materia prima imprescindible, el laurel. Y ante la imposibilidad de conseguirlo a gran escala, en el Reina de Castilla recurrieron al ingrediente más natural, sano y recurrente de la zona: el aceite de oliva. Y es así como la composición del jabón que conocían da un giro y pasa a ser agua, sosa y aceite de oliva. 

En el norte de Europa sustituirán el aceite de oliva por grasas animales, ya que no tenían al alcance nuestro “oro líquido”. En Marsella, que los franceses siempre han sido muy suyos, alternarán y combinarán el aceite de oliva con otros aceites vegetales, dando lugar al Jabón de Marsella, del que os hablaremos en otra entrada.

Propiedades y usos.

Debido a que el ingrediente principal del jabón de Castilla es el aceite de oliva, adquiere la mayoría de sus propiedades:

-Fuente rica de ácidos grasos monoinsaturados, que desempeñan un papel importante en la mejora de la textura de la piel.

-Adecuado para personas que tienen sensibilidad de la piel, como eczemas, rosácea o psoriasis. 

-Biodegradable 100%, sin aditivos, colorantes ni detergentes.

-Indicado para bebés y niños pequeños, porque además de no contener ningún derivado químico, tampoco afectará la protección natural que llevan después del nacimiento.

-Contiene propiedades antioxidantes y está indicado para un uso diario.

-Afeitado, debido a la abundante espuma que produce.

-Puedes usarlo para lavar ropa, incluso lana.

También es conocido su uso como detergente para lavar platos, con un preparado de jabón de Castilla, agua y limón para la grasa. Incluso es utilizado en algún preparado orgánico de insecticidas caseros, junto a otros ingredientes.

Un jabón multiusos, que puede ser algo más caro que los jabones normales, debido a la pureza de sus ingredientes, pero que nos puede ahorrar comprar algún que otro producto. 

Actualmente hay variedades de jabones, dependiendo del porcentaje de aceite de oliva o de algún añadido extra en forma de aceite esencial para darle color o aroma.

Os dejamos con un par de joyas extraídas de aquí, donde nos ilustran con unas imágenes de las Reales Almonas de Triana, jabonerías donde se realizaba y vendía el jabón de Castilla, extraídas del libro “Descubrimiento en Triana. Las cuevas del jabón” de Joaquín González Moreno (1989).

Descripción de la actividad y volumen de producción de las Almonas Reales de Triana. 
Reconstrucción artística de las “Cuevas del Jabón”. En ella pueden verse las tinajas que se utilizaban en su fabricación.

 

Esperamos que os sea útil la entrada de hoy. Para todo lo demás…¡Nos olemos en Caléndula!

1 comentario en “Jabón de Castilla, con aceite de oliva.

  1. […] materias primas necesarias para fabricar un jabón que cuatro siglos más tarde se conocería como jabón de Castilla. Al utilizar aceites vegetales, permitían utilizarse para la higiene […]

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