Psoriasis, tipos, síntomas y consejos.

La Psoriasis no es contagiosa.

Lo queremos dejar claro desde el principio, la Psoriasis no se contagia. Y lo hacemos de esta manera porque, si estás afectado o conoces a alguien que padezca esta enfermedad, sabrás que puede resultar muy traumático, tanto por lo doloroso que puede llegar a ser, como por el rechazo que puede causar el aspecto de según qué zonas afectadas. Y dicho esto…

Psoriasis

¿Qué es la Psoriasis?

La Psoriasis es una enfermedad crónica de la piel que causa escamación e inflamación. Como ya hemos dejado claro, no es contagiosa pero puede ser hereditaria y más común en hombres que en mujeres.

Las células de la piel crecen desde las capas más profundas y suben lentamente, reemplazando contínuamente a las células muertas de la superficie. Este proceso se llama renovación celular y tarda más o menos un mes. Con la Psoriasis, este proceso tarda unos pocos días, lo que provoca que las células nuevas suban demasiado rápido y se acumulen en la superficie.

En la mayoría de los casos la Psoriasis causa parches o placas de piel gruesa, enrojecida y con escamas plateadas. Estas placas pueden producir picor o dolor.

Puede afectar a cualquier parte de la piel, aunque es más frecuente en codos, rodillas, cuero cabelludo, abdomen y espalda. También es habitual que aparezca en las uñas (Psoriasis ungueal) y en algunos casos pueda derivar en Artritis Psoriásica, pero vamos a ir poco a poco.

¿Por qué tengo Psoriasis?

Se cree que el aumento en la producción de células de la piel está relacionada con un problema del sistema inmunológico. El sistema inmunológico es la defensa del cuerpo contra las enfermedades e infecciones, pero en las personas con psoriasis ataca a las células sanas de la piel por error.

Existe un factor genético, si los progenitores la sufren es muy probable que los descendientes hereden el gen, pero pueden tener el gen y no desarrollar la enfermedad. Para que esto suceda debe haber algún desencadenante, a continuación os mostramos los más frecuentes:

  • Infecciones: Causadas por bacterias, hongos o virus
  • Factores psicológicos: El estrés emocional puede desencadenar o agravar la Psoriasis.
  • Factores climáticos: Los climas fríos se asocian a empeoramientos de la enfermedad y los calurosos a la mejora. En general, los pacientes mejoran con la exposición al sol.
  • Fármacos: Tratamientos como las sales de litio, betabloqueantes, antimaláricos, anti-infl amatorios no esteroideos (AINE) o la retirada de los tratamientos con corticosteroides. (Wikipedia) 
  • Factores endocrinos: No está clara la relación, aunque se evidencian picos de máxima incidencia en la pubertad y la menopausia, mejora con el embarazo y empeora tras el parto.
  • Dieta y consumo de alcohol: Factores dietéticos tales como el gluten y el alcohol.

Si estás en algún caso de los que hemos citado no tienes por qué temer. Nuestra idea no es meter el miedo en el cuerpo a nadie. Sólo citamos casos particulares donde no siempre se ha podido demostrar que sea el único motivo por el que se ha desarrolado la enfermedad.

Tipos de Psoriasis y síntomas.

La aparición de algunas placas, con aspecto escamoso y blanquecino, puede ser la primera manifestación de la enfermedad, acompañada por inflamación alrededor de la escamación en forma de protuberancias. Tienden a desaparecer pero vuelven a salir de nuevo.

En el cuero cabelludo podemos confundirlo con la caspa común, la descamación es exacta pero la Psoriasis provoca la aparición de placas que son claramente reconocibles. Por eso vamos a distinguir entre los diferentes tipos de Psoriasis:

La psoriasis en placa

Esta es la forma más común, representando el 90% de los casos. Sus síntomas son placas cubiertas de escamas plateadas. Aparecen normalmente en los codos, las rodillas, el cuero cabelludo y la espalda baja, pero pueden aparecer en cualquier parte de su cuerpo. Las placas pueden causar picazón, dolor, o ambos. En los casos graves, la piel alrededor de sus articulaciones puede agrietarse y sangrar.

Psoriasis complicada en cuero cabelludo.

Psoriasis del cuero cabelludo

Esto puede ocurrir en partes de su cuero cabelludo o en todo el cuero cabelludo. Provoca manchas rojas en la piel cubierta de escamas de color blanco plateado gruesas. En casos extremos puede causar la pérdida del cabello, aunque esto suele ser sólo temporal.

Psoriasis de uñas

En aproximadamente la mitad de todas las personas con psoriasis, la enfermedad afecta a las uñas, haciendo que aparezcan pequeñas abolladuras, decolorarse y crecer de forma anormal. A menudo, las uñas pueden aflojarse y separar de su lecho ungueal. En casos graves, las uñas pueden desprenderse.

La psoriasis guttata o gotular

La psoriasis guttata provoca pequeñas placas (menos de 1 cm) en forma de gota y aparecen en el pecho, los brazos, las piernas y el cuero cabelludo. Hay una buena probabilidad de que la psoriasis guttata desaparecerá por completo, pero algunas personas llegan a desarrollar psoriasis en placa. Este tipo de psoriasis a veces se produce después de una infección de garganta por estreptococo, y es más común entre los niños y adolescentes.

Psoriasis inversa o de pliegues

Psoriasis inversa o de pliegues 

Esto afecta a las zonas de la piel que se encuentran en los pliegues o arrugas, como las axilas, la ingle y la piel entre las nalgas y debajo de los senos. Puede causar grandes manchas rojas. La psoriasis inversa se ve agravada por la fricción y el sudor, lo que puede ser particularmente incómodo en climas calientes.

 

Psoriasis pustulosa generalizada o de Von Zumbusch 

Causa la aparición de pústulas en una amplia área de la piel, que se desarrollan muy rápidamente y desaparecen igual de rápido. Durante esos ciclos puede causar fiebre, escalofríos, pérdida de peso y fatiga.

Psoriasis pustulosa localizada

Igual que el caso citado anteriormente pero suele aparecer en pies y manos

Acropustulosis

Las pústulas aparecen en la punta de los dedos. Las pústulas pueden llegar a estallar y causar incapacitación en la persona afectada. Es muy dolorosa y puede provocar deformidades en los dedos.

Psoriasis eritrodérmica

Psoriasis eritrodérmica es una forma rara de psoriasis que afecta a casi toda la piel del cuerpo. Causa picazón o ardor intenso e inflamación. En casos severos puede hacer que el cuerpo pierda proteínas y fluido,  pudiendo conducir a enfermedades graves como infecciones, deshidratación, insuficiencia cardíaca, hipotermia y la desnutrición. Es muy poco frecuente.

Artritis Psoriásica

Asociada a Psoriasis grave, es parecida a la artritis reumatoide, aunque algo más leve debido a que no presenta tanta deformidad. De todas formas podemos encontrar diferentes tipos, atendiendo a la gravedad o zona afectada: Artritis sistémica, Espondilitis, Artritis mutilante o Artritis distal interfalángica.   

Hasta aquí podría ser una buena entrada al blog, y deberíamos acabar para hacer una segunda parte, pero creemos que a todos los que habéis llegado hasta aquí leyendo, no os gustaría moveros sin saber tratamientos y remedios para esta enfermedad. Así que vamos a continuar, aunque sea larga. A los interesados les gustará y si se te hace larga,  puedes volver para consultar cualquier cuestión cuando quieras. ¡Continuamos! 

Tratamientos y consejos 

Como no somos especialistas ni médicos, nuestra humilde aportación es ofreceros información lo más fiable posible. Y para eso nos apoyamos en gente que entiende del tema a tratar. Os recomendamos siempre poneros en manos de especialistas, que hagan un diagnóstico de vuestros síntomas o dolencias y seguir el tratamiento adecuado.

En el caso de la Psoriasis y de manos de una página amiga, como es Mi meta, tu salud, os vamos a enumerar los diferentes tratamientos y algún consejo en forma de compresa o cataplasma que te será muy útil, porque alguno ya hemos probado. ¡Comenzamos!

Sustancias de uso tópico. Pueden ser cremas, limpiadores, lociones y pomadas, que se aplicarán en las zonas afectadas. Éstas suelen ser el tratamiento convencional de inicio en la mayoría de los psoriásicos.
 
Fototerapia. El sol es beneficioso para este tipo de pacientes y algunos pueden necesitar un refuerzo específico con luz ultravioleta artificial, los conocidos rayos UVA, o la combinación de luz ultravioleta y medicaciones, denominada en este caso PUVA. En este caso se toma el medicamento por vía oral o inyectado para potenciar los efectos de los rayos UVA.
 
Fármacos sistémicos. Suelen ser de tipo oral, aunque pueden también ser inyectados (en algunos es necesario).
 
Medicación de uso tópico: Cremas y lociones, que como bien indica su nombre, son medicamentos. Entre estos encontramos: Esteroides, Alquitranes, Cacipotriol, Retinoides, Antralina o Ácido salicílico.
 
Tratamientos sistémicos. Afectan al cuerpo desde el interior, y se pueden administrar por vía oral o mediante inyecciones. Suelen aplicarse a enfermos con síntomas muy severos que no responden a los medicamentos tópicos convencionales o la fototerapia, como pueden ser: Corticoesteroides, Mediamentos antireumáticos modificadores de la enfermedad (DMARD), Ciclosporina, Metotrexate y Retinoides orales, entre otros.
 
Y ahora nuestra amiga Carolina, de “Mi meta, tu salud”nos da unos buenos consejos, naturales 100%, que nos ayudarán a paliar las consecuencias de esta enfermedad.
 

Consejos

Baños de sol: El contacto con el sol es importantísimo, pero evitando las horas donde es más fuerte la radiación. Lo ideal sería a primera hora de la mañana o última de la tarde.

aceite-vegetal-de-almendras

Almendras dulces

Baños de vapor: Dos veces por semana y alternarlos con baños de arcilla. Limpiamos y reblandecemos la zona afectada. Los baños calientes es recomendable hacerlos por la noche. Al día siguiente cepillaremos con cuidado la zona para eliminar la piel enferma. Acto seguido nutriremos  con aceites como el de Oliva, Almendras dulces, Jojoba o Caléndula (gran cicatrizante). 

Compresas derivativas: No os asustéis, simplemente es una compresa empapada en agua fría.

Otro remedio de lo más natural es aplicar un paño mojado en leche descremada durante 10 minutos y completar limpiando la zona con una infusión de zarzaparrila.

Cataplasmas fríos y gruesos de arcilla durante una hora y dos veces cada día, también puede ayudar. Y después se pueden hacer lavados con infusiones de flores de manzanilla fríos.

Sin olvidarnos del Aloe Vera, en jugo o directamente de la hoja. El poder regenerador de esta planta no tiene igual.

Alimentación

Tener un plan de alimentación adecuado es primordial para combatir o atenuar los síntomas de la Psoriasis. En este caso dejamos en manos de  nuestra página de referencia en alimentación, Alimenta tu Bienestar, para que os den unas pautas que te será muy útil.

  •  Aumentar la ingesta de frutas y verduras ricas en psoralenos, que aumentan la sensibilidad de la piel a la luz. El apio y la lechuga son productos ricos en psoralenos. El hecho de tomar el sol después de ingerirlas contribuyen a mejorar la psoriasis.
  • Aumentar la ingesta de pescado azul que contiene ácidos grasos Omega 3 (atún, salmón o sardinas)
  • Consumir frutas y verduras ricas en vitamina A (zanahorias, tomates, calabaza, melocotones, papaya, albaricoques)
  • Carnes, pescados y lácteos ricos en vitamina D.
  • Productos ricos en vitamina E, antioxidantes como el gérmen de trigo, aceite de oliva, girasol o los frutos secos.
  • Evita las grasas saturadas, las carnes, leche, bebidas alcohólicas, o las especias. Pueden irritar la piel y desencadenar brotes de Psoriasis.

Desde Alimenta tu Bienestar también nos recomiendan realizar terapias de relajación y disfrutar de tus hobbies para combatir el estrés.

 

Y hasta aquí hemos llegado, con una entrada extensa de una enfermedad que no tiene cura y que se merece todo tipo de explicaciones. Podéis buscar más información en las dos páginas en las que nos hemos apoyado para realizar este artículo. Para todo lo demás… ¡Nos olemos en caléndula!

Fuente: alimentatubienestar.es, mimetatusalud.com, nhsdirect.wales.nhs.uk, wikipedia.org/wiki/Psoriasis