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Consecuencias de no desmaquillarse: Acné cosmético.

¿Por qué aparece el llamado “Acné cosmético”?

Acné cosmético

El Acné cosmético es una de las consecuencias que podemos sufrir en nuestro rostro si no hacemos una correcta limpieza diaria. Os vamos a contar lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer. ¿Te quedas con nosotros? ¡Genial!

A lo largo de la jornada, el rostro acumula suciedad, grasas y otros residuos debido a la polución o a los recintos que frecuentamos, tanto de trabajo como de ocio. A todo esto hay que añadirle los cosméticos que aplicamos en nuestro rostro, convirtiendo al cutis en un perfecto nido de bacterias.

Por esta razón es tan importante el hecho de lavarse la cara y desmaquillarse antes de irnos a la cama, cada día. De lo contrario podemos fomentar la aparición de enfermedades cutáneas o empeorar las que ya padecemos.

Cuando nos desmaquillamos, a parte de eliminar suciedad, estamos oxigenando la piel, permitiendo una perfecta transpiración y liberando al poro de toxinas. No hacerlo sería propiciar la aparición de enfermedades como la cuperosis, el acné rosácea o la dermatitis atópica, entre otras. Quizás la más común y la primera señal de todas estas enfermedades sea el Acné cosmético.

Los componentes oleosos de algunos productos de cosméticos, sobretodo maquillaje, hacen que se obstruyan los poros, en concreto la unidad pilosebácea de nuestra piel.

¿Qué hacemos cuando aparecen granitos?… ¡Los tapamos con más maquillaje! Para camuflar las imperfecciones tendemos a aplicar más maquillaje, agravando más el problema. Y sucede aún aplicando productos “no – comedogénicos” (productos que no obstruyen el poro, impidiendo la formación de comedones o espinillas).

Aunque es más frecuente que aparezcan con productos cosméticos de textura grasa y si, sobre todo, no se eliminan del rostro al final del día.

Otras patologías.

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Nuestra elección para desmaquillarte.

Gran cantidad de productos cosméticos contienen sustancias químicas que pueden provocar irritación o alergia cuando están en contacto con la piel, sobre todo tras un uso continuado. Dermatitis de contacto, irritativa o alérgica son algunas de las dolencias más comunes y sus síntomas son rojeces, descamación y a veces hinchazón.

La elección del maquillaje adecuado y, sobre todo, retirarlo correctamente es esencial para que estos efectos secundarios no aparezcan.

Como ya os contamos en una entrada anterior, no somos partidarios de toallitas desmaquillantes, ya que arrastran la suciedad sin eliminarla por completo, Pinchando aquí  podrás recordar nuestro artículo.


En cuanto al ritual de belleza correcto, los pasos son sencillos y los productos variados:

-Desmaquillante específico de cara, ojos y labios: leche desmaquillante, gel o espuma limpiadora

-Tónico para cerrar el poro, agua de rosas o agua miscelar.

-Sérum o aceite natural, que aporte los nutrientes necesarios

-Crema adecuada al tipo de piel.

En la entrada “Llegar a los cuarenta con una piel perfecta” os damos consejos sobre el ritual para cada tipo de piel. Te va a gustar recordarla.

Esperamos que esta información evite que sufras alguna de las patologías de las que hemos hablado. Para todo lo demás, ya sabes… ¡Nos olemos en Caléndula!

Si quieres compartir, para eso hemos puesto estos botones tan bonitos aquí abajo.. todo tuyo.

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Toallitas desmaquillantes

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Toallitas desmaquillantes.

El uso de las famosas toallitas desmaquillantes puede ser perjudicial para nuestra piel. Desde Caléndula desaconsejamos el uso diario de estas toallitas y os vamos a explicar nuestras razones.

¿Qué son?

La Dra. Patricia Ricarte, directora del departamento de Asesoría de la firma Germaine de Capuccini, nos explica que se trata de tejidos sin tejer (un tipo de textil muy utilizado en productos de higiene por sus propiedades) “impregnados en una emulsión con aditivos como pueden ser los extractos de algas o wakamé”. Esas emulsiones estarían compuestas principalmente por dos tipos de componentes, unos “agentes surfactantes que disuelven la suciedad y otros agentes emulsificantes que arrastran los restos de sebo, maquillaje y células”, señala la Dra.María Segurado, asesora dermatológica de Nivea.

Las prisas, la comodidad, la falta de ganas y otros factores, nos empujan muchas veces a ir a lo fácil o lo cómodo, pero no significa que sea lo mejor para nuestra piel, y uno de los casos más significativo lo tenemos en las toallitas desmaquillantes. Fáciles de usar, cómodas, muy prácticas, lo tiene todo menos lo más importante: no cuidan de nuestro rostro por muchos motivos.

  • Mientras que las pieles normales las toleran, están contraindicadas para pieles sensibles, rosáceas, con dermatitis atópica y también para las pieles acneicas no tratadas.
  • Los conservantes que llevan estas toallitas son los encargados de evitar la propagación de hongos y bacterias dentro del envoltorio. Si no son los adecuados pueden provocar la aparición en el rostro de ampollas o ronchas.
  • Perfumes, fragancias y alcohol forman parte de los componentes de las toallitas desmaquillantes, que pueden provocar irritaciones o alergias si hacemos un uso continuado.
  • No son aconsejables para eliminar el rimel de nuestras pestañas ya que sus componentes no son tan específicos, provocando que las pestañas se sequen y puedan quebrarse y al final acabar cayendo.
  • No retiran por completo el maquillaje  y la suciedad que tenemos en la cara, solo lo hacen de forma superficial, lo que provoca que el maquillaje se reparta por todo el rostro. Lo aconsejable es que si hemos utilizado las toallitas, posteriormente enjuaguemos con agua la cara y apliquemos una crema hidratante.
  • Mucha precaución con el contorno de los ojos y los labios. La forma de utilizar estas toallitas es arrastrando la piel y estas zonas son muy sensibles, ya que la capa de piel es muy fina y delicada.
  • Debemos asegurarnos que no contengan  formaldehído o metilisotiazolinona. Estos componentes lo que hacen es favorecer la formación de ampollas, erupciones e incluso hinchazón si abusamos de ellos.
  • Con las toallitas desmaquillantes lo que hacemos es remover todo el maquillaje por la cara, pero no permite que los poros queden limpios, pues estos no están abiertos y la suciedad que tenemos dentro de ellos queda ahí. Para ello, habría que utilizar una buena crema limpiadora que consiga abrir los poros y que los restos salgan para que la cara quede totalmente limpia y libre de impurezas.
  • Otro inconveniente añadido es su composición textil, toda una amenaza si se deshechan por donde no se debe hacer, los desagües, al igual que las toallitas húmedas que tanto utilizamos para la higiene del bebé.
Nosotros confiamos en este Gel desmaquillante.

¿Son perjudiciales las toallitas desmaquillantes?

Si has leído todo lo que hemos contado, parece que las haya creado el mismo diablo… Nuestra recomendación es que no deben utilizarse, hay productos específicos para abrir, limpiar y después tonificar el poro de nuestra piel en profundidad y con total garantía.

Si las usamos debemos asegurarnos que no contengan, o que su proporción sea mínima, cualquiera de los componentes que os hemos citado más arriba (perfumes, fragancias, alcohol, formaldehídos o metilisotiazolinona).

Todas sabemos que muchas veces llegamos tarde a casa, o venimos de alguna cena, fiesta o evento y de lo único que tenemos ganas es de quitarnos los zapatos y meternos en la cama. En lo que menos pensamos es en el ritual de desmaquillarse, tonificar e hidratar la piel. Una toallita puede sacarnos del apuro.

En ese caso las podemos utilizar, de manera puntual y sin abusar. Si lo convertimos en algo habitual nuestra piel nos lo “echará en cara” tarde o temprano.

Esperamos que haya sido de vuestra ayuda y si queréis comentar o compartir este artículo, lo hagáis con toda confianza. Para todo lo demás… ¡Nos olemos en Caléndula!

Para realizar esta entrada me he ayudado en que.es y elpais.com