Alcohol en cosmética natural, tipos y usos.

 

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¿Qué es un alcohol?

El alcohol es un compuesto utilizado en la industria cosmética por sus cualidades conservantes, disolventes, emulsionantes y emolientes. Pueden ser de origen natural o provenientes de síntesis, tanto de derivados de petroleo como de otros aceites vegetales.

Ahora viene la parte “dura” del artículo, pero necesaria. Os vamos a marear un poco con palabras más técnicas pero prometemos que serán pocas líneas.

El alcohol es un compuesto orgánico formado por cadenas de carbono e hidrógeno con al menos un enlace hidroxilo OH. Según el número de carbonos que contenga se denominan con el prefijo metan (1), etan (2), propan (3), butan (4).., y acaban con el sufijo –ol. Así tendremos las palabras que muchos habréis leído: metanol, butanol o propanol. Pero también nos los podemos encontrar como alcohol metílico, etílico o isopropílico. Será por nombres…

Estamos seguros que habéis visto algún nombre de estos en cualquier INCI de vuestros productos cosméticos. Desde Caléndula siempre os hemos animado a que investiguéis las etiquetas, que las ponen para algo, y así podemos evitar algún que otro disgusto a corto y medio plazo.

 

¿Son peligrosos?

 

En cosmética natural, el alcohol procede de la fermentación de soluciones azucaradas de plantas y es un ingrediente totalmente natural. El “problema” es que tiene un punto de evaporación muy bajo, evaporándose a los pocos minutos. Cuando en cualquier INCI aparece la palabra alcohol, se refiere al etanol, también conocido como alcohol de vino.

Los alcoholes no tienen muy buena prensa a la hora de utilizarlos sobre nuestra piel. Debemos remarcar que su toxicidad depende, directamente, de su concentración. Es un compuesto muy volátil, se evapora con facilidad, y si la concentración está por debajo del 10% se evaporará nada más entrar en contacto con la piel, debido a la temperatura corporal. Los veremos al final de la lista de ingredientes.

En concentraciones superiores al 10-12% el alcohol resecará nuestra piel, ya que disuelve el manto hidrolípido de ésta. A las pieles más grasas les beneficiará pero para las pieles secas y/o sensibles no será nada beneficioso. Estos alcoholes los encontraremos al principio del INCI.

 

Tipos de alcoholes.

 

Para clasificarlos vamos a fijarnos en el directorio Skin Deep Cosmetics, un comparador de legislaciones europeas, canadiense y estadounidense. Nos será de gran ayuda ya que, a parte de identificarlos, nos muestra un índice de peligrosidad (donde 1 será nivel bajo y 10 nivel muy alto).

Para simplificar la clasificación vamos a dividirlos en 2 grupos: Alcoholes de cadena corta y de cadena larga, atendiendo a la cantidad de cadenas de Carbono e Hidrógeno de su formulación.

Alcoholes de cadena corta.

Son los que pueden traer algún problema, dependiendo siempre de su concentración, en según qué tipo de pieles. Al ser de cadena corta son muy volátiles y actúan como disolventes o conservantes. También son capaces de potenciar la penetración cutánea de ciertos compuestos. Vamos a ver algunos ejemplos:

  • Metanol: Conocido como alcohol de la madera, se utiliza como disolvente y como desnaturalizador del alcohol etílico, mas tóxico en ingestión. Usado también como biocombustible. Nomenclatura: Methyl alcohol, riesgo medio (5).
  • Etanol: De origen vinícola o de cultivos de caña de azúcar o maíz. Orgánico. El de menor riesgo y el único que tendría que se válido en cosmética natural. Usado también en perfumería como solvente principal. Nomenclatura: Ethyl alcohol, riesgo bajo (2).
  • Alcohol Bencílico: Conservante muy utilizado, incluso en cosmética ecológica, de aroma más agradable que los anteriores. Se produce de síntesis, aunque existe de manera natural dentro de las composiciones de algunos aceites esenciales ( jazmín). Es de todos el irritante más fuerte. Nomenclatura: Benzyl alcohol, riesgo medio (5).
  • (Iso)Propilico: De síntesis, con olor intenso, fuerte disolvente. Conservante mas barato que el etanol. Nomenclatura: Isopropyl alcohol, riesgo bajo(2).
  • Alcohol desnaturalizado: Es el mismo etanol pero al que se le ha añadido un compuesto que lo hace desagradable o incluso tóxico como el propio metanol. El hecho de desnaturalizarlo tiene un fin simplemente económico: al echar alguna sustancia que hace imposible su consumo oral se reducen los impuestos  que paga esta sustancia que, caso de ser apto para la ingestión serían enormes, dado que son los correspondiente a las bebidas espirituosas. Nomenclatura: Alcohol denat, riesgo medio (4).

La toxicidad del alcohol desnaturalizado dependerá de la sustancia utilizada como desnaturalizante: desde el metanol ya mencionado al Benzoato de denatonio y terbutanol, no tan aconsejables. En el INCI no aparecerá la sustancia desnaturalizante, pero para eso están los sellos que avalan un cosmético como BDIH o Na true, entre otros, que sí exigirán saber con qué se ha desnaturalizado. 

La cosmética certificada garantiza la procedencia de todos  los componentes de un producto.

La importancia de la cosmética certificada.

Alcoholes de cadena larga.

Son conocidos como alcoholes grasos, suelen tener propiedades hidratantes, humectantes y son usados para acondicionar la piel, espesar la fórmula y también como emulsionantes. Por este tipo de alcoholes no debéis preocuparos en absoluto. vamos a citar algún ejemplo:

  • Butylene Glycol: Potenciador de la penetración cutánea. Tiene un riesgo bajo (1)
  • Glicerina o Glicerol: Con excelentes propiedades humectantes, protege la piel y acelera la recuperación de la piel irritada. Riesgo bajo (2).
  • Cetearyl alcohol: Utilizado como espesante y con riesgo bajo (2). No confundir con el ceteareth-20 con riesgo alto (8).
  • Otros espesantes muy utilizados son: Stearyl alcohol, riesgo bajo (1); Propylene glycol con riesgo medio (3).

 

Usos.

 

Humectante, emulsionante, disolvente.., son términos que debemos estar acostumbrados a leer y sobretodo entender. Para quitarnos miedos sin fundamento vamos a daros unas pinceladas de por qué o para qué se utilizan estos alcoholes.

Antiséptico: El primer uso y el más conocido es el  desinfectante. Aplicar alcohol a una herida todos lo hemos hecho. Y es la razón por la que se utiliza en la cosmética natural, evitando así la utilización de parabenes o el fenoxietanol, productos mucho más tóxicos.

El efecto antibacteriano de los alcoholes pueden ser útiles en la composición de desodorantes (aunque preferimos el alumbre). También se utiliza en los stiks antiespinillas.

Astringente: Con la función de cerrar los poros de la piel, es utilizado en tónicos faciales.

Disolvente: Es utilizado como vehículo para disolver ciertos ingredientes, los aceites esenciales no se disolverían en agua si no fuera por los alcoholes. Para extraer el aceite esencial de una planta es necesario una destilación hidroalcohólica. 

Alcohol y aceites esenciales.

También hacen que emulsiones o cremas sean más ligeras, evitando productos finales muy densos. y casi imprescindibles en los body milk, mucho más ligeros que las cremas corporales.

Refrescante: Al evaporarse, deja una sensación de frescor. de ahí que sea muy utilizado para lociones y productos para las piernas.

 

Hasta aquí llegamos con este artículo que teníamos muchas ganas de escribir. Quizás no haya sido el más ameno, pero creemos que ha sido de los que más utilidad va a tener. A partir de ahora podremos distinguir y conocer más las etiquetas cuando las leamos.

Dale importancia a este hecho, lee, comprende y asimila. No siempre los productos son de baja calidad o malos (que los hay), hay que saber lo que nos va bien y lo que no. Y eso muchas veces depende de un solo ingrediente o de dónde está localizado en el INCI.

El alcohol en un cosmético no te va a matar, pero puede ser la causa de que un buen producto, a ti, no te funcione o te haga daño.

Para todo lo demás… ¡Nos olemos en Caléndula!

Este artículo no sería posible sin la información recogida en ajedrea.com, naturalsensia.com, wikipedia.org y ewg.org. Muchas gracias a todos ellos por su labor.