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Piel atópica en edad infantil.

¿Qué es la piel atópica?

 

piel atópica
Piel atópica en bebés

La piel atópica o dermatitis atópica es una enfermedad de la piel que aparece en la cara y el cuerpo del bebé, del niño y en adultos.

Hablar de piel atópica sería extendernos mucho en diferentes tipos, causas, remedios y casos. Cada uno es diferente y no a todos les responde el mismo tratamiento. Así que vamos a intentar resumirlo y hablar en términos que todos podamos entender.

Por lo general, esta enfermedad comienza en edad infantil, aproximadamente el 15% de bebés la desarrollan. Suele desaparecer cuando el niño alcanza los 3/4 años, pero esto pasa en el 70% de los casos. Desgraciadamente hay muchos casos que se vuelven crónicos o están a espensas de brotes muy molestos. Sin descartar los casos en los que se desarrollan en edad adulta, desencadenados por otros factores más acordes con el tren de vida, estrés, etc.

Para que nos quede bien claro lo que es la piel atópica os diré lo que explican en los talleres de diferentes hospitales, que realizan para padres y niños afectados por esta dolencia:

La piel atópica es una anomalía del sistema inmunitario que genera dos problemas básicos. Por un lado, la piel se estructura mal, le falta el cemento (proteínas) que la cierra. Y se abren rendijas, pierde agua, se hace frágil y deja de cumplir correctamente su función de barrera. Así que quien tiene así la piel se infecta más fácilmente, tiene más alergias y se deshidrata.

 

Los niños son los más afectados.

 

Cuando los niños se ven afectados por esta enfermedad, en lo primero que piensas es en alguna alergia. Piel roja, erupciones y picores constantes hacen que el día a día sea un verdadero trastorno.

Los padres se ven obligados a dormir con sus hijos en la cama para evitar que se rasquen compulsivamente, pero el picor sigue y las noches sin dormir son continuas. Duermen agarrando las manitas al crío para que no se rasque, se las vendan para protegerlos, se cambian las ropas de cama, alimentación, jabones, cremas, se recurre a los corticoides… Cualquier cosa para que los picores cesen.

Otro síntoma a tener en cuenta es la irritabilidad emocional. Se vuelven personas con muy mal genio, sensibles a cualquier estado de ánimo, irritables por cualquier motivo. La falta de sueño y el malestar continuo es la causa. Quizás venga de ahí el término “tiene la piel muy fina” cuando nos referimos a personas que se enfadan o se ofenden con facilidad.

 

Causas.

 

El órgano afectado es el que recubre todo el cuerpo, la piel. Es lo que nos protege del “exterior” y cualquier agente externo puede desencadenar piel atópica.

  • Sudor: En bebés es frecuente y primordial que no sude (en la medida que sea posible). No arroparlo mucho, no vestirlo con demasiadas prendas, pocas y transpirables. E hidratar, siempre hidratar  para protegerlo del exterior, para que esas grietas de las que hablan en los talleres se cierren y no sea una vía de escape de agua. El sudor es importante regularlo.
  • Clima frío y seco: Hace que la piel se resienta más. La piel seca en un ambiente seco es un verdadero problema para personas que no padecen esta dolencia, para los que la padecen es muy perjudicial. Volvemos al mantra de este artículo: Hidratación continua para proteger nuestra piel.
  • Estrés: El picor incesante hace que falten horas de sueño y que esas horas de descanso sean de calidad. Provoca nerviosismo, ansiedad, estrés. Rascarse no evita el picor, mientras más rasas más pica y se convierte en un círculo vicioso que puede acabar en grandes eccemas y un estado de ánimo peligroso.
  • Sol y playa: Eso nos sienta bien a todos, pero a los afectados con piel atópica más. El sol es bueno porque es inmunosupresor (la exposición al sol baja las defensas de la piel, pero como estos pequeños tienen unas defensas muy excitables les beneficia). Por supuesto, siempre con el factor de protección solar adecuado a sus necesidades. Y con la sal pasa lo mismo, aunque reseque un poco, la playa les va fenomenal.
  • Polvo, ácaros: Es una vía de trasmisión de infecciones. Nadie está libre de ellos pero deben evitarse en la medida que sea posible.

 

Rutinas para paliar los brotes. 

 

Como suelen decir: cada maestrillo tiene su librillo. No hay pautas concretas ni fiables al 100%. Evitando los casos que os he citado arriba sería un buen comienzo, pero en el día a día existen tantos remedios como casos.

Leímos en un artículo de un periódico que había padres a los que una bolsa de guisantes congelados les había cambiado la vida. Como lo lees.., era lo que utilizaban para calmar y refrescar la piel del crío cuando le aparecían esos brotes y sus picores. Y tú dirás.. ¿Tiene algo que ver que sean guisantes? Pues no, el caso es refrescar la piel, da igual la legumbre que utilices (ironía..)

La ropa de cama. Sin caer en alergias, sí que hay pacientes que agradecen un tipo de tela, o conviene evitar otras. El algodón o la seda son materiales beneficiosos para estar en contacto con la piel atópica. Evitar costuras y etiquetas, cualquier roce puede desencadenar en un brote de picores molestos. El suavizante en la ropa es mejor evitarlo.

Baños cortos y con agua tibia, si puede ser ducha mejor. Olvidaros de la piscina.

Una muda completa para cambiar al niño después de jugar en el parque. El sudor dispara el picor.

 

La mejor rutina es la comprensión. Son enfermos que padecen cada minuto del día, constantemente. Aunque resulte difícil entenderlos hay que intentarlo. Tener en cuenta su irritabilidad, sus enfados, su desesperación por sufrir constantes picores. Es una enfermedad visible que les condiciona, sobretodo a los niños mayores, apariencia física que puede ser susceptible de comentarios o rechazo. La piel atópica no se pega, no es contagiosa aunque su aspecto no sea agradable en muchos casos.

 

Tipos.

 

Por generalizar un poco y no extendernos mucho, vamos a dividirla en 3 tipos:

Dermatitis atópica del lactante

Este tipo suele empezar sobre los cinco meses de vida (aunque en algunos casos se manifiesta antes). Los bebés pueden tener lesiones de eccema seborreico que, poco a poco, pueden evolucionar hasta convertirse en una dermatitis o eccema atópico.

Suele ubicarse en la cara, excepto en el área que rodea los ojos, la boca y la nariz. También puede aparecer en las orejas, el dorso de las manos o el cuero cabelludo. El prurito permanece de forma constante.

Dermatitis infantil

Suele comenzar alrededor de los dos años y perdurar, dependiendo del niño, hasta los 7 años o el comienzo de la pubertad.

Las lesiones son frecuentes en los codos y las rodillas, aunque también pueden manifestarse en otras zonas del cuerpo.

Dermatitis del adulto

Cuando el paciente ha pasado la pubertad, las lesiones típicas que aparecen son placas de liquen simple crónico. Estas placas tienen un grosor de la piel mayor y es frecuente que sobre ellas aparezcan excoriaciones.

Las zonas habituales donde se manifiestan son la nuca, los pies, el dorso de las manos, la zona de extensión de las piernas y de flexión de las muñecas.

 

Consejos.

 

Este apartado daría para otro artículo entero, que igual os ofrecemos más adelante. Nosotros os aconsejaríamos la visita a un especialista, en primer lugar. Un buen diagnóstico, encontrar el equilibrio del que os hablamos para convivir con la dolencia es primordial.

A nivel personal, evitar las cremas con corticoides que, por norma general, es lo primero que te recetan. Es curioso que cuando hemos buscado información por internet sobre la piel atópica, los 4 o 5 primeros enlaces eran páginas de laboratorios y farmacéuticas haciendo referencia a sus tratamiento. Poca información en los primeros resultados.

Mucha hidratación pero con productos buenos. El aceite de caléndula o de avellana nos van a aportar hidratación intensiva y nos ayudarán con la regeneración y cicatrización de la piel (si fuera necesario).

Evita las cremas que contengan parafinas o aceites minerales en los primeros lugares de su composición. Sabemos que son muy baratas y que necesitamos mucha crema al día, pero es perjudicial a la larga. Las parafinas forman una capa impermeable, pero no deja transpirar la piel y fomenta, más aún, que acabemos con la piel seca.

 

La buena noticia para los que sufren de piel atópica es que, en el 70% de los casos, se limita a la infancia. Tan solo 3 de cada 10 niños sufrirán de piel atópica después de los 3-4 años. Esto no es un consuelo para el que la padece, pero es importante tener en cuenta que no es algo crónico para todos. Aunque desaparezca, la piel tenderá a ser seca. Son cosas de los genes y estos nos van a acompañar toda la vida.

Esperamos que te haya agradado el artículo, que te pueda resultar útil y, como siempre recomendamos, ponte en manos de especialistas. Lo que has leído es uns simple guía, unos consejos y unas pautas a tener en cuenta. La última palabra la tendrá el médico y los “sufridores”.

Gracias por llegar hasta aquí y para todo lo demás… ¡Nos olemos en Caléndula!

 

Para realizar este artículo nos hemos ayudado de otros artículos de cuidateplus, crecerfeliz y lavanguardia.
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Eccemas: Qué son y cómo tratarlos con productos naturales.

¿Qué son los eccemas?

 

Eccemas
Eccemas

 

Los eccemas son un conjunto de afecciones dermatológicas que se caracterizan por un enrojecimiento de la zona afectada, picores e inflamación. También se le conoce como dermatitis o eczema.

Sois muchos los que nos preguntáis en tienda qué productos podríais utilizar para esas erupciones o eccemas tan molestos. Que aparecen y desaparecen (o no..). Ocasionan picores y estéticamente no son agradables.

Como siempre, os recomendamos acudir al especialista: dermatólogo, alergólogo.. Y muchas veces nos comentáis que ya habéis ido, os han mandado productos que no os han servido o corticosteroides que no han acabado por resolver el problema.

Tenemos que deciros que el problema no es fácil de resolver y menos si no tenemos datos o no los sabemos interpretar. De todos modos, al final del artículo, os vamos a dar una receta recomendada por un cosmetólogo y perfumista especializado en aromaterapia: Joan Cano, autor de múltiples libros y que imparte cursos en todo el mundo.

 

Lesiones.

 

Las lesiones de eccema se caracterizan por la combinación de enrojecimiento (eritema), lesiones sobreelevadas (pápulas) y ocasionalmente la aparición de vesículas o bien escamas, según el tiempo de evolución de las lesiones.

Si nos encontramos frente a una lesión aguda (que hace pocos días que ha aparecido) veremos que la piel está muy enrojecida, caliente, con  formación de vesículas de líquido transparente que, a menudo, se rompen y ocasionan la formación de costras superficiales.

Si las lesiones perduran en el tiempo, veremos que la piel afectada cada vez es más seca, engrosada y con producción de escamas.

Tipos de eccemas.

 

Eccema o dermatitis atópica: Está caracterizada por la aparición de lesiones de eccema (manchas rojas), que ocasionan mucho picor, en localizaciones especiales en la cara anterior de brazos, cara interna de piernas, etc. Se observa a menudo en la infancia (dermatitis del pañal). Se le denomina atópica porque hay una predisposición genética a desarrollar enfermedades de tipo alérgico, y por afectar a personas con la piel muy seca.

Eccema discoide o numular: Las áreas afectadas tienen forma oval o redondeada y se distribuyen principalmente por brazos y piernas. Puede acompañarse de sequedad generalizada.

Eccema dishidrótico.

Eccema dishidrótico: Es un eccema típico de la gente joven y puede tener empeoramientos estacionales. Afecta a las palmas de las manos, los dedos (sobretodo la parte lateral) y las plantas de los pies, y se ha relacionado con una sudoración excesiva en estas zonas. Pueden producirse pequeñas vesículas llenas de un líquido transparente, que ocasionan un intenso picor. En ocasiones, estas ampollas pueden ser grandes y tensas.

Eccema irritativo: Es muy frecuente entre las personas que trabajan en contacto con productos de limpieza. Se produce como consecuencia de lavados demasiado frecuentes y por el contacto con productos agresivos que pueden irritar la piel (jabones, lejías).

Eccema seborreico: Existe una forma infantil y otra que afecta a adultos. En los niños acostumbra a desarrollarse durante los tres primeros meses de vida. Suele afectar el cuero cabelludo (costra láctea) y la zona del pañal. En el adulto, las lesiones se distribuyen principalmente en la cara (zona entre las cejas y surcos nasogenianos), orejas y cuero cabelludo. También pueden afectar a la espalda, el escote, las axilas y las ingles. Este eccema produce unas escamas blanquecinas-amarillentas oleosas sobre un área enrojecida (en el cuero cabelludo se conocen vulgarmente como “caspa”). 

Eccema seborreico.

Eccema alérgico de contacto: Aparece cuando el paciente desarrolla una alergia a algún producto  con el que ha estado en contacto. En ocasiones pueden requerirse muchos contactos previos (meses o años de contacto con un producto) antes de desarrollar la respuesta alérgica. Los productos pueden ser variadísimos (perfumes, jabones, productos de limpieza, ropa, pinturas, gomas, esmalte, maquillajes, medicamentos que se aplican sobre de la piel, conservantes).

 

Tratamiento.

 

Como medidas generales, podríamos aconsejaros algunas recomendaciones:

  • Evitar los lavados excesivos.
  • Utiliza productos específicos para la higiene (sin detergentes).
  • Mantener la piel bien hidratada.
  • Evitar el contacto con productos irritantes.

Tratamientos tópicos: Se basan en el uso de los corticosteroides tópicos durante un periodo limitado de tiempo. Según la zona y el tipo de eccema, tu dermatólogo te recomendará un tipo de corticosteroide. Irá acompañado del excipiente más adecuado (crema, pomada, solución).

Tratamiento sistémico: Los corticosteroides orales se reservan para aquellos casos graves y siempre durante periodos cortos de tiempo. En la dermatitis atópica o en eccemas sobreinfectados, los antibióticos orales pueden ser efectivos como tratamiento coadyuvante. En casos excepcionales que no respondan a los tratamientos anteriores, pueden utilizarse otros tratamientos como la fototerapia.

 

Remedio natural contra los eccemas.

 

Siempre aconsejamos hacer caso al especialista. Pero también acosnsejamos utilizar productos naturales, que están capacitados para resolver vuestros problemas dérmicos.

Joan Cano, en su colección “Cuadernos de aromaterapia”, nos da un remedio totalmente recomendable. Tomad nota..

El poder regenerante del árbol del té y la rosa mosqueta se juntan con el poder nutritivo de las almendras dulces. La acción desinfectante y calmante la proporciona la lavanda. Éxito garantizado.

 

Esperamos que os sea de ayuda. Intentamos que no se alarguen mucho los temas pero la dermatitis atópica necesitaría una entrada para ella sola.

Muchas gracias por haber llegado hasta aquí y para todo lo demás… ¡Nos olemos en Caléndula!

 

Para realizar esta entrada nos hemos ayudado de www.dermatologia.cat y de Cuadernos de Aromaterapia, de Joan Cano.

 

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Abusar del maquillaje tiene sus riesgos.

Abusar del maquillaje puede ocasionar problemas.

Maquillaje con sentido.

El uso inadecuado o excesivo del maquillaje puede ocasionar numerosos problemas en la piel: dermatitis, escamación, sequedad o enrojecimiento pueden ser algunos de los síntomas. Uno de los factores en cualquier tipo de alergia o reacción cutánea a los productos cosméticos suelen ser los conservantes y las fragancias añadidas. Si eres de las que tiene una piel atópica, deberías minimizar su uso o utilizar productos adaptados a tu piel, que limitan en su composición este tipo de componentes.

Recordad que bajo el término “perfume” en cualquier producto, debido a una normativa demasiado flexible, se pueden esconder muchos alérgenos y sustancias que pueden provocar o acentuar alergias y otros problemas dermatológicos.

Otra de los motivos de la aparición de reacciones adversas puede ser una mala utilización del maquillaje. Productos caducados o contaminados por estar mal cerrados, mal almacenados o por aplicarlos en zonas para las que no está indicado (que también pasa…)

¿Alergia o intolerancia

Cuando notamos cualquier tipo de irritación, inflamación, descamación o sequedad en nuestra piel puede que sea la señal para dejar de usar ese producto. Si cambiamos de marca y esa reacción persiste, lo más probable es que tengamos algún tipo de alergia a algún componente cosmético.

Si tenemos una piel excesivamente sensible, cualquier producto cosmético puede ser el causante. No hablaríamos de una alergia al maquillaje si no de intolerancia.

Ante esta situación, lo primero será ponerse en manos de especialistas. Ellos serán los que nos faciliten el tratamiento adecuado para aliviar los síntomas de la dermatitis. Suelen ser corticoides tópicos para bajar la inflamación, antihistamínicos para aliviar el picor. Y no descartéis algún producto natural.

 

Limpia tus brochas.

La limpieza de tus brochas y pinceles es un factor importantísimo para una aplicación adecuada y, sobretodo, para evitar problemas de higiene. Manteniendo las brochas limpias evitaremos que sean un foco de infección y una guarida para los gérmenes. Además de lograr una acabado perfecto de nuestro maquillaje.

  • Es muy importante que limpies tus brochas con agua tibia. El agua fría no limpiará del todo el pincel. A continuación aplica un poco de champú que tenga el pH neutro, el de bebé puede valer también.
  • Pon unas gotas de champú en la palma de la mano y frota la brocha haciendo círculos y siempre con el pelo de la brocha hacia abajo. Así evitaremos que se moje el mango y la virola (pieza metálica que fija los pelos al mango)
  • Aclara con abundante agua realizando el mismo movimiento circular. Repite la limpieza y el enjuague 2 ó 3 veces.
  • Para secar la brocha evita ponerla hacia arriba, ponla tumbada encima de una toalla limpia o un paño que absorva el agua.
  • Deberías realizar la limpieza de tus pinceles 2 veces por semana si los utilizas a diario.

Y con estos consejos para limpiar vuestro “instrumental” nos despedimos por hoy. Esperamos que os sean útiles todas nuestras recomendaciones y…¡Nos olemos en Caléndula!

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Caléndula, la planta Maravilla.

Caléndula, la planta Maravilla.

caléndula
Calendula officinalis

En esta entrada os vamos a hablar de la Caléndula, Calendula officinalis ,”botón de oro” o “planta maravilla“. Su nombre científico proviene de las calendas, el nombre dado por los latinos al primer día del mes, debido a la frecuencia de su floración.

Se trata de una planta que ya era conocida por los hindúes,  árabes y los antiguos griegos por sus cualidades terapéuticas, como una hierba medicinal así como un tinte para telas, productos de alimentación y cosméticos.

El uso medicinal de la Caléndula es muy antiguo: una orden emitida por Carlomagno reclama a sus campos para que cultiven una serie de hierbas y condimentos incluyendo “solsequiam” (“que sigue al sol” ), identificada actualmente como Calendula officinalis

Propiedades cosméticas de la Caléndula.

Como siempre os recordamos, nos centraremos en las propiedades cosméticas de la planta, y en este caso más, ya que la Caléndula es comestible. Para que os hagáis una idea, tanto las flores, como los tallos y sus hojas se utilizan para hacer todo tipo de remedios en casa, en especial las flores sirven para tratar diversos problemas del sistema digestivo, como la gastritis, colitis, úlceras duodenales o hemorroides, tonifica el hígado y la vesícula biliar e incluso como colorante alimentario. Pero lo mejor será acudir a un especialista.

Propiedades.

Caléndula
Aceite de Caléndula Bio

Sus propiedades son: anti-inflamatorias, cicatrizantes, calmantes y regeneradoras. Os puede sonar de otros productos naturales que ya hemos tratado. En realidad coincide con muchos, aunque nosotros recomendamos los productos con Caléndula para tratar las pieles más sensibles y delicadas, como la de los bebés o personas mayores. 

De la misma familia que el Árnica (componente principal en nuestro Contorno de ojos.), la Caléndula comparte sus propiedades cicatrizantes y anti-inflamatorias. Es desinfectante y anti-bacteriana.

Utilizada en pomada es muy útil en el tratamiento de picaduras de insectos, pequeñas heridas o quemaduras. Aunque quizás tengamos otros productos más efectivos para estos casos.

Para lo que no tenemos otra indicación mejor es para tratar pieles sensibles. Los productos que contienen Caléndula o su aceite puro (enriquecido con Vitamina E como el que ofrecemos en tienda) destacan por su poder regenerador y regulan las pieles sensibles.

Disminuyen los síntomas de la dermatitis, actúa contra la descamación de la piel, el picor, enrojecimiento o inflamación. Es muy recomendable su uso en productos para las pieles delicadas de los bebés como jabón de baño o aceite para masaje.

Está indicada para el tratamiento regenerador y nutritivo de pequeñas llagas o rozaduras formadas en personas que, por desgracia, deben permanecer mucho tiempo postradas. Mejorando también la circulación cutánea y aportando elasticidad a la piel.

Su efecto calmante es ideal para nutrir e hidratar nuestra piel después de tomar el sol, y sus propiedades cicatrizantes ayudarán a regenerar la piel dañada si ha sufrido quemaduras solares.

Caléndula morada

Esta flor nos encantó como nombre para nuestra aventura, allá por el 2013. Después descubrimos más aspectos que coinciden con nuestra filosofía empresarial: es una planta humilde, que nace de una tierra seca y pobre, necesita sol y florece en cualquier época del año para ofrecernos todos sus beneficios. Como curiosidad os diremos que el grafismo de nuestro logo es media caléndula morada.

Esperamos que estos consejos os sean útiles. Un saludo y… ¡Nos olemos en Caléndula!

(Imagen “Caléndula morada” de flowerpicturegallery.com )